miércoles, 23 de noviembre de 2016

Relación con el entrenador

La Psicología del Deporte es una rama especial de la ciencia psicológica, cuyo objeto son las particularidades específicas de la actividad deportiva en sus diversas disciplinas y las particularidades psicológicas de la personalidad del deportista. Es necesario conocer las particularidades del deporte en sí, así como las particularidades psíquicas de los deportistas y la influencia que unas tienen sobre las otras para lograr armonizar al sujeto que realiza la acción con el medio en que se está desenvolviendo y la actividad que realiza y lograr de esto el máximo resultado, tanto en los entrenamientos así como en las competencias.
   Ella tiene la misión de responder, de forma objetiva, a las exigencias del deporte contemporáneo y de la sociedad, en cuanto a la necesidad de fundamentar científicamente, los métodos y las vías de la preparación psicológica, orientada hacia el estudio, potenciación y estabilización, de las funciones, cualidades y estados psíquicos de su personalidad; que permitan la formación de un estado óptimo de disposición y efectividad, durante el curso de la preparación y participación en las competencias deportivas, así como, de su restablecimiento ulterior.
   El trabajo con el componente psicológico está presente en todo momento de la actividad deportiva debido a la propia naturaleza del proceso, su utilización por parte del entrenador solo, o con ayuda especializada, depende de la complejidad del problema en relación con el nivel de rendimiento deportivo.
   Por otra parte, la influencia psicológica se logra tanto por la estructura y medios del entrenamiento deportivo, como por la utilización de técnicas psicológicas atemperadas a las necesidades del entrenamiento, la cual opera en los niveles personal y social tanto en relación con los entrenadores como los atletas.
   Hoy día, el deporte de competición exige que los deportistas rindan al máximo de sus posibilidades cuando compiten, y estas posibilidades pueden ampliarse mediante el trabajo que se lleva a cabo, por parte del entrenador en el entrenamiento deportivo.
   Cuanto mejor se trabaje en el entrenamiento, mejores serán las posibilidades de éxito en la competición, y por ello la importancia de que el entrenador desarrolle métodos de trabajo que ayuden a optimizar el rendimiento de los deportistas en este aspecto tan trascendente, debiendo entenderse, que el rendimiento en el entrenamiento, se refiere a la asimilación de información, la ejecución de conductas y el desarrollo de hábitos para la aplicación de los recursos del deportista, mientras que el rendimiento en la competencia, implica la puesta en práctica eficaz de los recursos disponibles en función de las demandas específicas que en cada momento concreto plantea la competencia. Esta distinción tiene gran relevancia, pues a menudo el entrenador ignora los objetivos y características específicas del rendimiento en el entrenamiento, en detrimento de su aporte a la mejora de los deportistas.
   La psicología del entrenamiento deportivo abarca las necesidades específicas y las múltiples posibilidades del conocimiento psicológico del entrenador para optimizar el funcionamiento de los deportistas en este ámbito y los roles específico del entrenador en la aplicación de la psicología en este contexto.
   En este sentido, el entrenador debe comprender la importancia y los objetivos de todas las preparaciones, saber cuál es la más prioritaria en cada momento concreto, conocer los posibles puntos de interacción entre las diferentes preparaciones, la forma en la que podría conseguirse la interacción más beneficiosa, y saber renunciar a los objetivos o procedimientos de trabajo de la preparación propia, en beneficio de otras preparaciones que en el momento, sean fundamentales para el rendimiento general.
   Por otra parte, debe considerarse la importancia de mejorar y poner a punto la condición psicológica de los deportistas para el propio entrenamiento deportivo, propiciando que afronten, convenientemente, sus diferentes demandas y obtengan el máximo de beneficio. Con este propósito deben controlarse variables como la motivación, el estrés, la autoconfianza y la atención que influye en la disposición psicológica y el funcionamiento mental, ya que el rendimiento de los deportistas en el entrenamiento, depende decisivamente de ambos aspectos: la disposición con la que acometen el entrenamiento y su funcionamiento psicológico cuando trabajan en las tareas deportivas correspondientes.
   Para guiar este trabajo de la preparación psicológica, el entrenador debe conocer dos factores muy importantes que intervienen en el proceso de la preparación psicológica y son: la necesidad de alcanzar el resultado trazado para la competencia y la estimación que tiene el deportista de alcanzar dicho resultado. El entrenador ayuda a trazar los objetivos del deportista en la competencia y se incentivan los motivos que lo impulsan para su participación y la obtención de sus objetivos, trabajo que realiza el entrenador en conjunto con el deportista, luego de determinados los objetivos.
   La preparación psicológica de los atletas según Forteza (1992) es una tarea teórico-práctica de gran importancia para la psicología deportiva actual, ya que se necesita desarrollar la personalidad integral de los mismos, al contemplar en el programa de enseñanza, que esta preparación “…Está ligada al conocimiento profundo de la personalidad del deportista, lo que abarca tanto la naturaleza psicológica general del individuo, como la valoración de sus particularidades individuales.”
   La preparación psicológica de los deportistas incluye la aplicación rigurosa por el entrenador de estrategias apropiadas para conseguir que alcancen un determinado estado mental y una conducta que resulte relevante para su rendimiento. La preparación psicológica, encierra variables psicológicas tales como la motivación, la autoconfianza, la atención, la regulación, la autorregulación, el convencimiento, el auto-convencimiento, etc.; con el objetivo, en este contexto, de lograr rendimiento deportivo y personal más apropiado en cada momento concreto (entrenamientos, competiciones, momentos previos a la competición, períodos de descanso, reuniones entrenador-deportista, etc.).
   En general, existen tres grandes áreas de trabajo psicológico en el deporte de competición: del entrenamiento deportivo, en la que el principal objetivo es contribuir a ampliar las posibilidades de rendimiento de los deportistas, ayudando a incrementar y "poner a punto" sus recursos en la competición deportiva, en la que se trata de que los deportistas pongan en práctica las habilidades que dominan en las condiciones estresantes de la competición y un área de apoyo a las anteriores, en la que se incluyen variantes de la preparación que pueden contribuir a optimizar el rendimiento tanto en el entrenamiento como en la competición; principalmente: la comunicación interpersonal, el funcionamiento del grupo, la prevención y rehabilitación de lesiones y el ajuste o equilibrio psicológico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario