¿QUÉ ES?
Es la capacidad para regular las propias emociones, para resistir o controlar el impulso, arranque o tentación de actuar. El autocontrol no es la negación o supresión de emociones, sino su correcta canalización. Un mito muy arraigado es aquél que dice “el autocontrol procede de reprimir nuestros sentimientos”. Nada menos cierto, pues el autocontrol es la consecuencia de sentir nuestras emociones (lo cual no es sinónimo de dejarnos arrastrar por ellas) y de usarlas con sabiduría de manera constructiva y creativa. Cuando estamos tensos y fatigados hay que administrar o gestionar la energía emocional y el afán de decir o hacer cosas que puedan resultar inoportunas u ofensivas. Hay que redirigir la atención en algún sentido constructivo o productivo.
Técnicas o estrategias de autocontrol
El deportista debe de asegurarse de que la conducta está bajo el control del deportista, siguiendo estrategias que debe de conocer, así como las maneras de llevarlas a cabo. Todas estas estrategias conductuales deben de reflejarse en el contrato.
3.5.1. Estrechamiento estimular: El sujeto se coloca a sí mismo en una situación diferente, cambiando su medio para que su conducta sea adaptada. Al cambiar el ambiente del estímulo será factible eliminar las respuestas indeseables y fortalecer las deseables. El estrechamiento estimular sirve para los procesos primarios de los programas de autocontrol cuando el sujeto no tiene una conducta alternativa programada, que posteriormente será reforzada (p.e. si el sujeto no entrena porque los amigos lo convencen para "salir de marcha", la solución es decirles a los amigos que no lo llamen o no darles su número de teléfono).
3.5.2. Fortalecimiento de sugerencias: Hay que procurar que las condiciones sean favorables para que el deportista realice el entrenamiento en una situación o ubicación específica. De este modo el estímulo se asociará con la localización espacial dada, que pasa a ser un disparador de la conducta meta (p.e. que haga los estiramientos en la misma zona de la instalación).
3.5.3. Tareas conductuales entre sesiones: La función de estas tareas es poner bajo la atención del sujeto indicios relevantes para el cambio de conducta deseable, con el fin de que este cambio entre a formar parte de su vida cotidiana. Estas tareas deben efectuarse a lo 1argo de la duración de1 programa de autocontrol (p.e. proporcionar al deportista la lectura de artículos de revistas, vídeos. Si el deportista lee un artículo sobre la importancia de la ingesta de carbohidratos para el entrenamiento de la resistencia, es lógico que siga estos consejos).
3.5.4. Conductas alternativas o de competencia: El deportista debe de pensar en una serie de conductas o respuestas alternativas, para que cuando aparezca el estímulo desencadenante de la conducta que queremos modificar la respuesta alternativa interfiera. Así el deportista realiza la conducta alternativa y no la conducta no deseada (p.e. cuando le entre hambre antes de entrenar que caliente o haga abdominales).
3.5.5. Control coverante: El deportista elabora una lista de auto instrucciones mentales y de pensamientos no observables, que están sujetas a los mismos principios que la modificación de conducta y que pueden prevenir la aparición de la conducta desadaptada (p.e. asociar que si no se entrena se engorda).
3.5.6. Autocontrol demorado: Muy relacionado con la técnica anterior. Muchas conductas son el resultado de una cadena de respuestas antecedentes que desembocan en una conducta final. Esta técnica consiste en identificar eslabones de esa cadena e interrumpirlos lo antes posible. Los procedimientos de autocontrol se implementan más fácilmente en una etapa temprana de la cadena de respuesta. El autocontrol no es la capacidad de soportar la tentación, "diablillos", sino la técnica que enseña la habilidad para reducir las tentaciones por medio de la interrupción temprana de dichas cadenas conductuales.
3.5.7. Contrato de contingencias: (Visto anteriormente en el apartado 3).
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